20 de mayo de 2014

De los Moais se aclara la más importante incógnita

El profesor Raúl E. Buholzer Matamala, estaba por irse a trabajar y a INVESTIGAR a la Isla de Pascua. Esto sucedió hace 60 años atrás, estando recién casado, fue impedido a hacer el largo viaje en esa oportunidad por el inminente nacimiento de su hija. Él estaba absolutamente convencido que había que hacer serias investigaciones sobre el súper interesante tema de los Moais. ¿Todavía cree usted, don Raúl, que no están resueltos los enormes enigmas fundamentales de la Isla de Pascua que inquietan no sólo a la Isla de Pascua y a Chile, sino con mayor razón ahora a todo el mundo?

Entrevista realizada al Profesor señor Raúl E. Buholzer Matamala.
Profesor de Matemáticas y Física.
Ex Docente Miembro Directivo de la Universidad de Santiago Tco.
y Jefe del Departamento de Ciencias Básicas.

Los fantásticos enigmas de la Isla de Pascua, sin solución racional, atañen a toda la Humanidad. Por ejemplo, en este momento uno de esos enigmas es el de la antiquísima escritura y la asombrosa antigüedad que tienen los Moais, de a lo menos 15.000 años. Demostrada esta edad, ya que ellos están en este momento enterrados y parados sobre un pedestal, de modo natural, como la mayoría. A lo largo de muchos milenios han quedado enterrados bajo 8 metros del polvo cósmico flotante en el aire que cae lenta e intermitentemente. Clásico polvo que ha enterrado de la misma manera invariablemente a todas las antiguas ciudades. Un segundo curioso enigma es la enorme cantidad de Moais, alrededor de 1000 gigantescas estatuas, sobresaliendo en casi todos los lugares de la pequeña isla. La tercera y gran interrogante es la gigantesca dimensión y peso de las estatuas y de una en especial que está todavía en el suelo de la ladera del volcán, o sea, semi inclinada y sin terminar, la que mide 12 metros con un peso de alrededor de 20 toneladas. El cuarto enigma es una teoría inventada y aceptada actualmente, casi por unanimidad, atribuyendo un movimiento a los Moais que parte de la cantera relacionado con el traslado de estas estatuas. Es la teoría de cómo hipotéticamente se imaginaron, desde hace más de cien años, moviendo estas gigantescas moles labradas en lava solidificada sin que se rompieran, llevándolas a casi todos los lugares de la isla, o sea, haciendo un recorrido de varios kilómetros. Trasladar toneladas de peso primero en pendiente hacia abajo ya es bastante problemático, pero mover casi 20 toneladas por la vía horizontal de las playas y volverlas a subir en otro extremo de la isla es un problema absolutamente insoluble, incluso hasta con las maquinarias actuales. Esta cuarta hipótesis enigmática es la que más ha inquietado a todo el mundo, ya que se supone actualmente en esta hipótesis que fabricaban los Moais en un solo y alto lugar, en la hoy todavía visible cantera del Volcán Rano Raraku. En esta suposición imaginaron trasladando los Moais desde este lugar a los distintos e incluso lejanos puntos de la isla. No había aún tierra vegetal, ni menos caminos y se tendrían que haber trasladado sobre la lava.

Objeción a la teoría del traslado de los Moais.
Este cuarto enigma es el que yo, hace más de medio siglo, objeté duramente y después, como profesor de Física, lo consideraba una invención que va contra todas las más elementales leyes matemáticas y físicas. Sólo ahora, en estos últimos años, sería posible mover estas estatuas usando máquinas de un tonelaje muy superior al de los Moais. Se sabe que para mover determinadas toneladas generalmente sólo era posible en esos tiempos hacerlo usando máquinas de tonelaje superior, o la fuerza de cientos de hombres. Una grúa normalmente pesa mucho más que la carga que necesita mover. Esto me hizo pensar, entre otras cosas, en que en esos años la suposición de que todos los Moais se fabricaban en un solo lugar y se trasladaban a otros, y a veces a lejanos puntos de la isla, era pues un argumento totalmente falso. Entonces toda esta historia del traslado que aún se cuenta es una suposición fantástica y además totalmente falsa. Tan increíble, que algunos de los isleños actuales agregan que los antiguos habitantes de la isla que los construyeron para trasladarlos alivianaban su enorme peso atribuyéndolo a la aparición de una fuerza especial anti-gravitatoria, debida seguramente a algunas de sus muchas leyendas sin fundamentos.

Hay Moais de 8 metros, pero los hay también de menor y de mayor tamaño. Y eso es porque los hacían no en una fábrica, sino que en la medida que daba la posibilidad más cómoda para hacerlos en determinados puntos de la isla, donde se programaba esculpir un Moai. Lo realmente objetivo e indiscutible es que cada Moai fue fabricado en la época en que no había nada mas que lava volcánica en casi toda la isla, salvo en los valles que por ser semi horizontales estaban cubiertos de Araucarias Araucanas, como en la mayor parte del mundo, y seguramente también de palmeras y, por supuesto, tierra natural.

Entonces es rotunda y absolutamente falsa la idea que hubiese un solo lugar donde los fabricaban y desde donde los tenían que mover kilómetros hasta el punto en el cual necesitaban instalarlos. Esto cambia mucho una parte importante de una de las incógnitas de la Isla de Pascua. No existe el famoso traslado de estas gigantescas moles, ellas fueron construidas sencillamente en el mismo lugar en el que están actualmente, o en un lugar muy cercano más arriba en la misma colina. En estos dos últimos años lo comprueban absolutamente los trabajos realizados destapando el cuerpo de los Moais. Al destapar los Moais se puede apreciar que la parte baja de estas estatuas está asentada, no sobre tierra, sino que sobre lava volcánica, de la misma que ellas están hechas. No hay tierra debajo de las plataformas que sostienen a los Moais, sino solamente material volcánico. Por supuesto que en toda la isla pasa lo mismo, por lo que fue muy importante esto que sucedió hace alrededor de dos años, de que se haya comenzado a desenterrar los cuerpos de los cientos de aquellas esculturas que sólo mostraban su cabeza y sus hombros. El desentierro de los Moais es un tesoro arqueológico para conocer el pasado lejano y es de una gran trascendencia universal.

Hace 15.000 años, por lo que ahora se sabe, dentro de la cultura humana no había nada metálico hecho por el hombre, sólo objetos en piedra. Por ahora no se ha encontrado aún ninguna herramienta alrededor de donde fabricaban los Moais, es lo menos que podría existir. Eso no quiere decir que no existían herramientas. Ahora que están desenterrando esas capas de tierra esperamos que descubran en el fondo algunas herramientas y allí se sabrá exactamente la verdad si estaban realmente en la Edad de Piedra o habían avanzado.

Lo que está claro es que los Moais se construyeron sobre y con el mismo material volcánico. Una vez terminado el tallado de ellos, en el suelo quedaron la cabeza y el cuerpo del Moai algo inclinados hacia arriba, siguiendo la dirección de las rocas de lava, con unos 45° con respecto a la horizontal. Se procedió a deslizarlos y luego a pararlos verticalmente con una técnica muy refinada, aún no totalmente dilucidada. Ahora estamos afirmando categóricamente que no fueron trasladados desde “la cantera” a diferentes lugares. Por lo tanto el problema es más sencillo, entre pararlos y trasladarlos hay una gran diferencia. El traslado significa una especialización fantástica e imposible en esos tiempos. Indudablemente que en el caso de haber efectuado traslados, está hoy en día  probado, habrían sucedido muchos accidentes de los Moais, que naturalmente serían visibles. Estas estatuas se conservan ahora en casi todos los rincones de la isla, prácticamente intactos.

Como dijimos anteriormente, para conocer el pasado es posible hacerlo usando el isótopo radioactivo del carbono, el decadente carbono 14. Desgraciadamente esto no es siempre posible, se necesita tener la seguridad de que hay los restos de un ser humano, o de un animal, o bien de algún vegetal para con un instrumento especial medirle a esos restos la radiactividad del carbono 14. Cuando esto no es posible entonces hay que recurrir a las finísimas capas de polvo que van cubriendo la Tierra año tras año, milenio tras milenio, etc. A tal extremo que estas capas forman, en este caso de la Isla de Pascua, en algunas laderas y valles gruesas capas de esta tierra formada por este polvo. Además la isla estaba cubierta de material volcánico y la parte sin laderas pronunciadas fue tapada, a lo menos, por 8 metros del polvo-flotante. Es súper notable esta insólita altura alcanzada por este fenómeno, mostrando esa fantástica antigüedad. Este polvo lo contiene, pues, siempre toda la atmósfera de la Tierra. Se sabe que las ciudades antiguas se cubren de unos 53 centímetros cada mil años, entonces estos 8 metros de polvo indican que han pasado a lo menos 15.000 años.

El polvo en la Isla de Pascua, por estar prácticamente a nivel del mar, es muy parejo en sus superficies horizontales de los valles. Por lo tanto con estos 8 metros se cubrieron sólo los valles. Todo lo que está en la zona de “la cantera” no está cubierto por polvo, lo demuestra un Moai de 12 metros sin terminar en dicho lugar. Estaban haciendo ese Moai de 20 toneladas para pararlo allí mismo. En resumen, no se cubre de polvo como en los valles horizontales lo que está en las cumbres de los cerros y de las montañas, éstos y éstas se limpian mas fácilmente porque cae mas agua en cascada, no hay valles y hay viento. Machu-Pichu debiera estar cubierto por varios metros de polvo, pero por su altura a este polvo se lo lleva el viento y las corrientes en cascada de las aguas de lluvia. En esas alturas no se pueden aplicar las leyes de como se van enterrando bajo este polvo las ciudades que están en los valles. Finalmente, por las razones dadas más arriba, la proporción de este material es muy superior entonces cerca de la tierra horizontal a la que existe en las alturas. Un fenómeno parecido sucede cerca del nivel del mar, donde las olas van limpiando las rocas volcánicas y por lo tanto se llevan este polvo y no aumenta en altura la tierra, ni cubre a los Moais que allí se instalaron.

Los Moais que no estaban perfectos quedaron seguramente anexos al mismo lugar del que está de pie, por lo tanto deben existir otros miles de Moais defectuosos bajo estos 8 metros de polvo cósmico. Probablemente cuando los estaban parando allí mismo muchos de esos se quebraron, etc. Debajo de esta capa de polvo habrán muchas sorpresas hasta que se los destape a todos. Felizmente, casi la totalidad de los Moais, están visibles desde todos los puntos cardinales porque están repartidos por prácticamente toda la isla.

Fue tan fabulosamente importante encontrar estos enormes Moais con tantísimos años de antigüedad (15.000) que las pirámides de Egipto aparecen, frente a este número de años de los Moais, como hechas ayer, pues su antigüedad es casi 10 veces mayor que la de las pirámides de Egipto.

Los Moais destapados tienen en sus espaldas escritos de esos lejanos tiempos. Esto constituye un desafío al clásico tiempo de la existencia de la escritura en las espaldas de los Moais. ¡Desafían pues a toda la cultura histórica escrita y geográfica del ser humano en la Tierra! Es una escritura fuera de todas las predicciones sobre este medio de comunicación. Con razón desde hace muchos siglos se ha dicho que allí en esa isla estaría el ombligo de la Tierra, desde donde se desarrolló el ser humano. No es ahora fantástico que aparezca alguna hipótesis diciendo que los escritos en las espaldas de los Moais vienen desde 5 a 10 veces mas de los 15.000 años que ya se les han calculado.

En estos momentos hay algunos Moais parados a la orilla de la costa. Sería sorprendente que se conserven parados desde hace 15.000 años. Lo más probable es que los primeros barcos que llegaron en los últimos siglos encontraron allí algunas estatuas de éstas destapadas en el suelo, las pararon y colocaron en una plataforma de las que allí había. En ese tiempo, de la llegada de los barcos, ya existían métodos para levantar muchas toneladas y así colocaron a los 15 Moais mirando hacia un lugar fijo que se les ocurrió a ellos y seguramente no a los que hicieron los Moais de la isla.

Aparte de sus alrededor de mil Moais la Isla de Pascua es un lugar muy especial de todo nuestro planeta, es el único lugar del mundo en el que no hay habitantes cercanos y los más cercanos son los de Chile que están a más de 4.000 km de distancia. Este lugar más cercano de Chile es también el único lugar del mundo que se mantuvo durante milenios cubierto de Araucarias Araucanas. Entonces, cosa curiosa, ambas regiones están aproximadamente en los mismos meridianos.

Por lo tanto, no es una suposición sin fundamento asegurar que la Isla de Pascua en épocas pasadas estaba cubierta también de Araucarias Araucanas. Como ya lo dijimos anteriormente en la lava de los volcanes de la isla hay huellas indiscutibles que fueron originadas por los gruesos troncos de las Araucarias Araucanas. Son largos orificios de más de un metro de diámetro y del largo de estos árboles aproximadamente. La lava al calcinar la madera se solidificó y endureció. Después de la caída del meteorito que cayó en Yucatán se conservaron las Araucarias Araucanas en Chile en la Cordillera y además en esta isla. Este meteorito produjo seguramente gigantescos oleajes en la Isla de Pascua, estos oleajes si es que botaron a las Araucarias los piñones que se van siempre al fondo del agua quedaron, de todas maneras, sobre la isla. Bajaron las aguas y de ellos brotaron Araucarias Araucanas. O bien, el Imperio de los Pehuenches logró llegar allí con piñones-araucanos, por lo tanto de todas maneras vienen de la época de los Pehuenches (pehuén=piñón, che=gente). Ellos reinaban, no había otros seres humanos y seguramente sembraron Araucarias Araucanas también en la isla. Ellos tenían a la Araucaria Araucana como planta sagrada, nunca veían morir a un árbol piñonero. Creían que ellas viven eternamente, es sagrada por su vida milenaria que es eterna para este pueblo. Esto sirvió para cuidar y conservar esta especie hasta el día de hoy.

Este era uno de los motivos fundamentales por el que me quería ir a la Isla de Pascua a aclarar estos fantásticos mitos que se propagaban, temas que se debían y se deben pues tratar absolutamente en forma racional y científica. En mi primera intención de ir a la Isla de Pascua lo tenía que hacer desde
Chile en un barquito de la Marina Mercante de este país. El barco iba y venía solamente un par de veces
al año, demorándose en cada viaje varios días. Mientras que ahora casi diariamente hace este viaje un avión de la Línea Aérea Nacional de Chile sólo en pocas horas. Lleva pasajeros de Chile y de muchas Universidades de todo el mundo, siempre aguijoneados por la curiosidad turística y científica, originada por los súper interesantes Moais.

¡Los Moais no son excursionistas de su propia isla, no se movieron en absoluto, los esculpieron y los pararon en el mismo lugar en el que están ahora!

Vea fotos de Moais desenterrados: https://www.google.de/search?q=fotos+de+moais+desenterrados&client=firefox-a&hs=n1H&rls=org.mozilla:es-ES:official&channel=sb&tbm=isch&tbo=u&source=univ&sa=X&ei=2GJ4U_L9HsKc0AW15YH4Dw&ved=0CCkQsAQ&biw=1089&bih=603&dpr=1
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